Por fin una peripecia culinaría…he vueltooooooo!!!
 
Rondaban los 36ºC  a la sombra, cuando ni corta ni perezosa y para regalar unos cupcakes a una amiga decidí usar mis herramientas pasteleras…
 
Tenía muchas ganas de hacer estas deliciosas tartitas por lo que no me dio…ese pecado capital…como era…ya está, PEREZA!!! 😉 , eso sí hasta el momento de encender el horno, que calor!!!
 
A pesar de no tener todos los ingredientes y saber que con el sol en pleno auge tendría que salir a comprar, seguí con mis cupcakes, si esto no es amor al arte, no sé lo que es!!!!! 😀
 
Para innovar de alguna forma e ir probando cosas, intenté colorear unas magdalenas y digo intenté por que aunque quedaron con algo de color, eran muy similares al resto, por tanto certifico que los colorantes líquidos para hornear, como que no!!!
 
 
Después de hornear, mientras se enfriaban, comí y corrí bajo un SOL abrasador a por el queso en crema y más mantequilla, otra vez hice cream cheese icing, de momento es el que más me gusta!!!
 
Después de llegar, comencé con el frosting a pesar de que esta vez el queso estaba frío la textura no era la más adecuada!!!, creo que el calor de la cocina influyo y mucho!!! EL VERANO Y LOS CUPCAKES no son los mejores amigos, pero aún así, SE QUIEREN!!!!!
 
Solución: metí la manga pastelera un poquito en el frigo y continué decorando!!!
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Nota final: 8/10 🙂
 
Os deseo una gran semana!!!
 
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