Buenos días, buenas tardes o buenas noches, lo que prefiráis!! 🙂
 
Hoy os traigo una peripecia más…
 
He de deciros que estoy muy contenta por dos motivos…mi batidora y mis colorantes
 
Me he comprado una batidora para mis cupcakes, asi que ya podré hacer algún día “buttercream” (para los no entendidos es otro tipo de cobertura, la más profesiona!!), eso si que supondrá un nuevo desafío…pero de momento carezco de tiempo y además en verano el buttercream sufre un poco si no hay a mano un frigorífico!!!
 
Bueno a lo que voy! Que facilidad para irme por otros derroteros!! 😀
 
Gracias a mi batidora nueva, logré hacer la mejor masa hasta ahora, si, por fin a adquirido la textura necesaria!
Si teneis una batidora como la mía os doy un consejo que he leído y me ha venido de perla…tapar el bol para no llenar toda la cocina de polvito blanco de hadas…vamos de harina o azúcar glass!!
 
 
Por otro lado, también estrenaba cápsulas nuevas y tenía mis dudas sobre si mantendría el color o no, por lo visto (todo lo he leído en los diferentes blogs que sigo), hay cápsulas que se estropean al hornear, en ese sentido tuve fortuna…mis nuevos papelitos (como los llamo en casa) eran buenillos! (Apunte: los compré en CASA).
 
 
Receta de base aquí
 
Pero me esperaba el mayor de los retos…colorear el frosting por primera vez!! Estaba muy ansiosa por ver el resultado…he de contaros que de momento he adquirido para experimentar colorante liquido, no tiene mucha importancia para el frosting, ya os hablaré sobre este tema…
 
Receta de frosting aquí
 
A lo que voy!! Que parece ser uno de mis post más largos…
Después de hacer el frosting de queso…recordé que el queso tenía que estar frío y no como yo había pensado…a temperatura ambiente, en un principio, no tuve ninguna dificultad…pero al final para decorar…surgieron movidas!! Los dejé lo mejor que pude, eso si!! 😉
 
Ahora os relato brevemente el momento de colorear el frosting…ahí estaba yo más nerviosa que el día de mi proyecto final de carrera…cogí algo de ayuda espiritual ( inspiré y expiré) y el color azul me estaba llamando así que lo atrapé en mis manos y empecé con dos gotitas…necesitaba más por lo que añadí de 1 en una hasta adquirir el color deseado…después iba el rojo…quería hacer rosa y estaba dispuesta a hacerlo, para mi sorpresa eché dos gotas y ya tenía rosa!
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Ahí me veis mezclado el frosting con el colorante…mis manos terminaron siendo un poema…llenas de colorines! (pensé en ponerme guantes para hacer las mezclas pero mi memoria lo olvidó, hasta que vi mi propio Picasso en mis dedos!) 🙂
 
Os dejo fotitos de mis cupcakes…los catadores , mejor dicho catadoras les dieron buena nota…
Nota: 8,5/10